Enrique de Olavarría y Ferrari es el primer español que cuenta con una contribución notable en la escritura de la historia de la cultura mexicana (teatro, historia, literatura, periodismo, enseñanza, música, poesía, etc.) y que adopta la nacionalidad mexicana (1880)1 , una vez que se identifica con el proyecto liberal de Ignacio M. Altamirano, Vicente Riva Palacio, Ireneo Paz, Ignacio Ramírez y Guillermo Prieto, entre otros. El escritor, nacido el 13 de julio de 1844 en Madrid, llegó a México en diciembre de 1865, precisamente, en los momentos en los que el siempre titubeante imperio de Maximiliano buscaba afirmarse.

En ese contexto Olavarría y Ferrari, de 21 años, entraba a un mundo mexicano que buscaba definirse políticamente. Pero la presencia de la actividad literaria y cultural de Olavarría no comenzó sino hasta 1867, año del triunfo de la República Restaurada encabezada por Juárez y dos años antes del inicio de la revista El Renacimiento de Altamirano.

Olavarrría es conocido porque escribió el cuarto tomo (Historia de México Independiente) de la monumental obra México a través de los siglos (1888), en sustitución de Juan de Dios Arias (1886)2 y coordinada por Vicente Riva Palacio, pero sobre todo Olavarría es conocido porque incursionó en la historia cultural en todos los terrenos y, de manera muy particular, porque escribió una obra de imprescindible lectura: la Reseña histórica del teatro en México 1538-1911 (1895) publicada por entregas de 1880 a 1884. En esta misma línea de la historia cultural se encuentran otras obras no menos importantes: Reseña histórica de la Sociedad de Geografía y Estadística (1891) o bien la Reseña histórica del Colegio de San Ignacio de Loyola (Vizcaínas) (1889). En otros géneros también fue un escritor prolífico, escribió, a la manera de Pérez Galdós y sus “episodios nacionales”, 36 novelas históricas agrupadas con el nombre de Episodios Nacionales Mexicanos (1880-1883)3 , (18 de las cuales aparecieron con el seudónimo de Eduardo Ramos), además de comedias, dramas, leyendas y tradiciones, libros de viaje, novelas cortas, traducciones y memorias. En las novelas históricas, ante todo se encuentra el escritor romántico que ficcionaliza la historia nacional en una serie de episodios que va de 1808 a 1838. Ahora bien, aunque estas novelas se han vuelto a reeditar y gozaron en su momento de buen número de lectores, han registrado poca crítica y reseñas contemporáneas. En todo caso la veta que ha tenido más fortuna y permanencia es aquella que se refiere a las obras de carácter histórico-cultural. En este sentido, dos obras que representan hasta cierto punto el antecedente de esta producción historiográfica y cultural son: El arte literario en México (1877), y la edición de una antología de poesía mexicana en España: Poesías líricas mexicanas (1878). Las dos obras son el primer esfuerzo de un español por difundir la literatura mexicana en España y Europa, pero, sobre todo, la primera es una obra en donde se formulaba la argumentación historiográfica y literaria que marcó el resto de su producción bibliográfica. Olavarría es también conocido en menor escala como editor y redactor de revistas y como pedagogo. El ejemplo más célebre de la primera actividad es la publicación y dirección de la segunda época de la revista literaria El Renacimiento (1894), una obra que reivindicaba el proyecto cultural e histórico de su amigo Altamirano. Lo interesante es que se trataba de un segundo esfuerzo literario con el propósito de reactivar una tradición y un proyecto cultural en pleno movimiento modernista y en vísperas de la aparición de otra de las grandes revistas literarias del siglo XIX: la Revista Azul (1894). A esta diversidad de obras y a su contribución hemerográfica cabría añadir, como dijimos, su actividad pedagógica en la Sociedad Filarmónica Mexicana, el ya mencionado Colegio de las Vizcaínas, del que fue director y administrador de 1898 a 1918, y la Escuela Normal de Maestros (1900). En estas instituciones enseñó literatura, latín, geografía e historia, entre otras materias, además de escribir textos de enseñanza.

A partir de los últimos años del siglo XIX y a comienzos del XX hasta su muerte en México (10 de agosto de 1918), Olavarría también incursionó en la vida política en el Congreso de la Unión. De 1898 a 1908 fue diputado en cinco legislaturas y en 1910 fue senador de la República. Durante este periodo supo intercalar tanto ésta actividad como la de maestro. Fue en esta última etapa cuando escribió obras como: Curso elemental de lectura superior y recitación (1898), la ya mencionada reseña histórica de la Sociedad de Geografía y Estadística y algunas lecciones de gramática y lectura. Asimismo durante este período también retomó (1892) y se dedicó a completar su Reseña histórica del teatro en México hasta el año de 1910.

Como se ve, la actividad y el espectro de la obra de Enrique de Olavarría y Ferrari es enorme (más de 54 volúmenes) y decisivo para todo aquel que quiera incursionar en los estudios culturales del siglo XIX mexicano. Ahora bien, si a esta productividad añadimos la riqueza del Archivo Personal de Olavarría4 en tanto que cuenta con manuscritos, reseñas, revistas, documentos y, sobre todo, una correspondencia diversa con personajes del México de fines del siglo XIX -músicos, pintores, empresarios, editores, políticos, historiadores, etcétera-, podemos afirmar que las fuentes que poseemos del escritor e historiador representan un material fundamental para el estudio de temas que van desde la conformación de la literatura, el teatro, la poesía, hasta la presencia de México en España, el hispanismo, la historia de la educación en México, la historiografía liberal, la vida cultural mexicana del siglo XIX, etcétera.5

 

1La carta de naturalización tiene fecha del 24 de noviembre de 1880. Archivo Personal de Enrique de Olavarría y Ferrari (APEOF C1 E3. Véase también en adelante la base de datos ESPAMEXIX) en Colecciones Especiales, Fondo Reservado, Biblioteca Nacional de México.

2En dicho año muere Juan de Dios Arias y Olavarría retoma lo escrito por el primero a partir de la página 198 a la 859, es decir, del año 1828 a 1855, de un período establecido, originalmente, de 1821 a 1855, para el IV tomo.

3Estos episodios aparecen después con el título de Episodios Históricos Mexicanos (1886-1888), edición que incluía los anteriores pero además incorporaba nuevos episodios. Por otra parte es importante señalar que esta obra sirvió a Olavarría para preparar el IV de México a través de los siglos. Actualmente la alumna Edith Leal prepara una tesis de licenciatura cuyo tema versa sobre la recepción de tres obras de Olavarría vistas a través de la correspondencia personal del español. Las tres obras son El arte literario en México, Episodios nacionales mexicanos y Reseña histórica del teatro en México.

4Forma parte de las Colecciones Especiales del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México y fue adquirido en 1995. Actualmente se elabora una base de datos sobre los “españoles en México en el siglo XIX”, titulada ESPAMEXIX, que tiene como uno de sus objetivos realizar la automatización de todos los documentos, libros y revistas del Archivo de Enrique de Olavarría y Ferrari, entre otros acervos y colecciones.


5Actualmente se elaboran dos tesis más de licenciatura sobre la labor de Olavarría y Ferrari. Una de ellas es un esbozo de la hemerografía de dicho personaje, por Luz del Carmen López y, la otra, gira en torno a la formación cultural y el papel del artista e intelectual a fines del siglo XIX a la luz de la correspondencia personal, por Cuauhtémoc Padilla.

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